Si no se hace de la manera adecuada, determinar el origen de una molestia de ruido se puede convertir en una quimera. Sería como buscar una agujar en un pajar. No es, en absoluto, nuestro caso ya que, con nuestra experiencia en el análisis y a los instrumentos de medida de que disponemos podemos discernir el origen de un ruido por vibración y eliminarlo.
En el caso que nos ocupa teníamos, por una parte, un establecimiento comercial ubicado en la planta baja de un edificio plurifamiliar que, por las características de su negocio tenía que tener cámaras de frío y de congelación para conservar sus productos. Por otra parte, teníamos a un vecino situado justo encima de este establecimiento que tenía molestias de ruido provocadas, a priori, por la maquinaria industrial del negocio que tenía justo debajo de su vivienda.
Primer punto de análisis: comprobar si se superan los límites de ruido. En el artículo 24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se indica que «toda persona tiene derecho al descanso». La normativa municipal contra el ruido basada en la Ley del Ruido determina cuáles son los valores que no se deben sobrepasar en los dormitorios y salones de una vivienda, para garantizar el descanso de las personas. Por lo tanto, si se superan los límites (que era el caso) hay que actuar en el origen del ruido para atenuar la afectación de éste.
Segundo aspecto a analizar: determinar como de transmite la molestia entre la fuente de ruido y la vivienda para saber si es por vía aérea o por vía estructural. Para medir si la transmisión llega por vía aérea medimos con el sonómetro. Para la medición de la transmisió a través de la estructura del edificio utilizamos un acelerómetro. Ambos equipos de medida se colocaron en el dormitorio más afectado.
Así, se determinó que el ruido, en este caso, se transmitia por vía estructural y podría estar provocado por una de las máquinas que el establecimiento comercial tenía instaladas. Procedimos así al tercer nivel de análisis y registrar las vibraciones que cada máquina transmitía a la estructura del edifico para determinar sobre cuál o cuáles debíamos actuar.
Con los resultados obtenidos y las características de las máquinas a tractar calculamos los elementos de amortiguación que se tendrían que colocar en los puntos de contacto de la máquina y la estructura del edificio.